No sé cuánto más me quede en esta lenta agonía.
Eso dijo con angustia el miércoles Paola Roldán, la mujer ecuatoriana que clama por una respuesta a la Corte Constitucional sobre su demanda legal presentada hace cinco meses para someterse a la eutanasia y tras asegurar que entre la pasada Navidad y fin de año estuvo a punto de morir varias veces.
En su cuenta de X, antes Twitter, Roldán de 42 años manifestó que mi cuerpo comenzó a rechazar la comida intravenosa, así que voy 17 días viviendo a punta de sueros. Recordó a los magistrados del más alto tribunal constitucional del país sudamericano que lleva 162 días desde que presentó su caso ante esa instancia de justicia.
Para muchos, 162 días es nada, pero para mi han sido 3.888 horas de supervivencia, aseveró, mientras señaló que ha pasado por manos de seis médicos que le abandonaron y por "docenas de episodios de atoro, 10 días entre Navidad e inicios de este año con crisis tan graves que me untaron los óleos y me despedí de mi familia.
Esta ecuatoriana sufre de una rara enfermedad conocida como esclerosis lateral amiotrófica, una dolencia catastrófica, degenerativa y que no tiene cura. Ella presentó su pedido a la Corte Constitucional el 8 de agosto para que le permita acceder a una muerte digna.