OIT ha revelado un panorama alarmante: en los 20 países más vulnerables a la crisis climática, el 91.3% de la población aún carece de cualquier forma de protección social
Protección social en un mundo afectado por el clima
El Informe sobre la protección social en el mundo 2024-2026, titulado "Protección social universal para la acción climática y una transición justa", subraya la necesidad urgente de extender la protección social a las poblaciones más afectadas. Según este documento, no solo se trata de brindar ayuda económica, sino de crear sistemas que permitan a las personas y comunidades adaptarse y resiliencia ante los impactos del cambio climático.
Una generación desprotegida
Uno de los puntos más preocupantes del informe es la situación de los niños. A nivel mundial, el 76.1% de los menores aún no cuenta con una cobertura efectiva de protección social. Este dato es especialmente alarmante, ya que los niños son uno de los grupos más vulnerables en situaciones de crisis climática, enfrentándose a riesgos como la pobreza, la desnutrición y la falta de acceso a la educación.
Transición justa y acción climática
El informe de la OIT también destaca la necesidad de una transición justa hacia una economía más verde. Esto implica que las políticas de protección social no solo deben cubrir las necesidades inmediatas de las personas, sino también preparar a las sociedades para enfrentar los retos del cambio climático mediante la creación de empleos sostenibles y la promoción de energías limpias. La clave está en garantizar que ninguna comunidad quede atrás en esta transformación.
Hacia una cobertura global
El llamado a la acción del informe es claro: los gobiernos, en conjunto con organizaciones internacionales y el sector privado, deben trabajar para garantizar una protección social universal. Solo de esta manera se podrá mitigar el impacto del cambio climático sobre las poblaciones más vulnerables, asegurando que puedan acceder a los recursos necesarios para adaptarse a un mundo en constante cambio.